Poemas breves



Tanta

Tanta sed,

tanta piel,

tanto deseo…

que el verano

se quedó pequeño.

©Joan Pined @Cpoética







Te miro

Te miro

y tiembla la tarde.

Te miro

y envejecen los relojes.

Te miro

y la noche

se vuelve infinita.

©Joan Pined @Cpoética




Más

Más cerca.

Más lento.

Más tuyo.

Y todavía el deseo.




©Joan Pined @Cpoética










Nadie

Nadie besa así.

Nadie calla así.

Nadie incendia así.

Ni siquiera

el fuego.

©Joan Pined @Cpoética




Todo

Todo florece

cuando llegas.

Todo arde

cuando callas.

Todo vuelve

a buscarte.




©Joan Pined @Cpoética

Si tú

Si tú sonríes,

florecen los jardines.

Si tú suspiras,

se mueve la luna.

Si tú me miras,

el mundo exagera.




©Joan Pined @Cpoética

Nunca

Nunca fue tan larga

una mirada.

Nunca tan breve

la distancia.

Nunca tan inmensa

la espera.




©Joan Pined @Cpoética

Tu nombre

Tu nombre

llena la noche.

Tu nombre

desborda la noche.

Tu nombre

ya no cabe

en la noche.

©Joan Pined @Cpoética







©Joan Pined @Cpoética






















Después

Después de ti,

la primavera

parece tímida.

Después de ti,

la luna

parece pequeña.

Después de ti,

el deseo

aprendió a exagerar.




©Joan Pined @Cpoética

Ven

Ven.

Ven como la lluvia.

Ven como el fuego.

Ven como si el mundo

dependiera

de un solo instante.




©Joan Pined @Cpoética




Seda sobre seda.
Tu silencio
sabe
a secreto.

©Joan Pined ©Cpoética
Muerde la mañana
mi boca.
Madura
tu nombre.

©Joan Pined ©Cpoética

Fruta fugaz:
fuego
floreciendo
entre mis dedos.

©Joan Pined ©Cpoética



IV. Metamorfosis
Te miré.
La tarde
se volvió
mujer.
Yo,
bosque.

©Joan Pined ©Cpoética


V. P
Piel,
pétalo,
palabra.
Tres maneras
de decir
ven.

©Joan Pined ©Cpoética
VI. M
Miel en la mirada.
Marea en la sangre.
Mi cuerpo
memoriza
tu cercanía.

©Joan Pined ©Cpoética
VII. R
Ronda la rosa
su rumor.
Ronda mi boca
tu nombre.
Nadie sabe
quién florece.

©Joan Pined ©Cpoética


VIII. Fruta
Fruta sobre fruta.
La noche
aprende
a madurar.

©Joan Pined ©Cpoética
IX. Ninfa
Dijo la ninfa:
No me toques.
Y el bosque
se acercó
solo.

©Joan Pined ©Cpoética
X. Susurro
Ssssh…
La piel
también habla
cuando calla.

©Joan Pined ©Cpoética

XI. 

Metamorfosis II
Tu beso
no fue beso.
Fue semilla.
Y desde entonces
la noche
da flores.

©Joan Pined ©Cpoética
XII. Brevísimo
Te deseo.
La palabra
ya está
desnuda.

©Joan Pined ©Cpoética


Poemas pequeños




l
Tu ombligo

convenció a la brújula

de perder el norte.

Ahora

todos los mapas

desembocan

en una cereza.

©Joan Pined ©Cpoética




II


No fue un beso.

Fue una biblioteca

cerrando

todos sus libros

al mismo tiempo.

Desde entonces

leo

con los labios.

©Joan Pined ©Cpoética




III


El deseo

es un paraguas

abierto

debajo del agua.

Los peces

se quedan

mirando la lluvia.

©Joan Pined ©Cpoética




IV

Hoy

mi sombra

durmió

con la tuya.

Los cuerpos,

educados,

esperaron

afuera.

©Joan Pined ©Cpoética




V

Le pregunté

a una cucharita

por tu nombre.

Me respondió

con azúcar.

Desde entonces

el café

se sonroja.

©Joan Pined ©Cpoética




VI

Tu rodilla

tuvo

la delicadeza

de no tocarme.

Por eso

todavía

me tiembla.


©Joan Pined ©Cpoética





VII

Las nubes

practican

tu caligrafía.

Llueve

cada vez

que alguien

pronuncia

el verbo

"acercarse".


©Joan Pined ©Cpoética



VIII

Una hormiga

arrastraba

un eclipse.

La ayudé.

Ahora

la noche

me saluda

por mi apellido.

©Joan Pined ©Cpoética




IX

Tus medias

conversaban

con el viento.

Yo fingí

escuchar

otra cosa.

El viento

mintió mejor.

©Joan Pined ©Cpoética



X

La moral

es un perchero.

El deseo

un sombrero

que nunca

encuentra

la cabeza correcta.

©Joan Pined ©Cpoética






XI

Desabrochaste

el silencio.

Cayeron

dos palomas,

una moneda

y un martes.

El martes

era mío.

©Joan Pined ©Cpoética



XII

Entraste.

La habitación

se volvió

hipotética.

Las sillas

comenzaron

a sospechar

de su madera.

Nosotros

de nuestra piel.

©Joan Pined ©Cpoética



XIII

Un cronopio

guardó

tu perfume

dentro

de un saxofón.

Cada nota

olía

a escalera.

Nadie

quiso bajar.

©Joan Pined ©Cpoética



XIV

No te invité.

Te ocurrió

mi tarde.

Fue un accidente

premeditado

por los relojes

que se besan

cuando nadie

los mira.

©Joan Pined ©Cpoética



XV

El universo

es apenas

una excusa

para que dos manos

se equivoquen

de bolsillo.

Y encuentren

la misma luna.

©Joan Pined ©Cpoética



Cientrífuga


Tus jadeos

me lanzan en círculos

soy ropa mojada

en tu máquina de locura.


©Joan Pined ©Cpoética




Besódromo

En tu boca

se inaugura la carrera,

la meta

siempre es otro beso.



©Joan Pined ©Cpoética



Urbasombra


La ciudad

se borra en tu cadera,

queda solo un grafiti

que dice: vuelve.


©Joan Pined ©Cpoética





Sudorámica

Tu risa

es sudor en pantalla ancha,

cine erótico

a medianoche.


©Joan Pined ©Cpoética



Lámparafuego


Me enciendes,

me apagas,

me enciendes otra vez,

soy bombillo indecente

colgado de tu falda.


©Joan Pined ©Cpoética
































Vértigoluz

Tu silencio
se dispara como flash,
quedo ciego
pero más despierto.


©Joan Pined ©Cpoética




Caricirco


Tus caricias
son payasos ebrios,
me hacen reír
mientras me muerdes.


©Joan Pined ©Cpoética



Lunódromo


Tu cama
es un estadio lunar,
y yo corro descalzo
en tu gravedad cero.


©Joan Pined ©Cpoética




Gritografía


Tu cuerpo escribe
palabras prohibidas
con tinta invisible
sobre mi espalda.


©Joan Pined ©Cpoética




Temblofresa


Tu beso
sabe a fruta nerviosa,
explota rojo
en mi lengua asustada.


©Joan Pined ©Cpoética



Sexplosión

Tu risa estalla
en slow motion,
Hollywood aprende
de tu gemido.


©Joan Pined ©Cpoética



Clitonauta


Despego en tu cosmos,
sin casco,
sin mapa,
la nave es mi lengua.

©Joan Pined ©Cpoética



Neonfiebre


Tus pasos iluminan
los muros grafiteados:
la avenida se quema
en tu taconeo.


©Joan Pined ©Cpoética



Metrópulso


La ciudad late,
pero tu vientre
marca el ritmo
con metrónomo secreto.

©Joan Pined ©Cpoética



Pornógrafo cuántico

Anoto tus gestos
en ecuaciones imposibles,
la física
se derrite en mi cuaderno.


©Joan Pined ©Cpoética




Desnuclear


Tus manos desarman
el misil de mi miedo,
solo queda
la bomba blanca de tu risa.

©Joan Pined ©Cpoética



Striptragedia


Te quitas la blusa
y Edipo se tapa los ojos,
Demóstenes aplaude
desde el balcón.


©Joan Pined ©Cpoética




Jazzmutante

Tu jadeo
improvisa saxofones,
cada nota
me rompe los huesos dulces.

©Joan Pined ©Cpoética



Tangocircuito


Bailamos
en cables de alto voltaje,
mi lengua chispea,
tus muslos se electrizan.

©Joan Pined ©Cpoética



Erotopunk


Tus besos
escupen tachuelas,
me sangras la boca
y sonrío con púas.


©Joan Pined ©Cpoética




Asfaltíbulo

Nos besamos
en la banqueta rota,
la ciudad tiembla
con tacones de incendio.


©Joan Pined ©Cpoética



Busgrafía


Tu falda
se sube en la ruta 210,
el pasaje se paga
con sudores.


©Joan Pined ©Cpoética



























Semáforuego

Rojo,
ámbar,
verde,
tus labios cambian
las reglas del tráfico.


©Joan Pined ©Cpoética




Graffitierno

Tu nombre
esprayado en mi espalda,
la policía nunca lo borra.


©Joan Pined ©Cpoética




Trotacalle


Tus pasos
raspan la avenida,
la noche ladra
en tus tobillos.


©Joan Pined ©Cpoética




Clitroscopio


Exploro tus latidos
como galaxias microscópicas
que se esconden en la lengua.

©Joan Pined ©Cpoética



Big Bangsazo

Estallas de repente,
universo portátil
en mi colchón barato.

©Joan Pined ©Cpoética



Neurorgasmo

Tus jadeos
encienden sinapsis,
soy neurona
en shock eléctrico.


©Joan Pined ©Cpoética



Biofuego

Tu saliva
es experimento químico,
mi boca reacciona
con chispazos inéditos.

©Joan Pined ©Cpoética



Físicorazón

La gravedad
se quiebra en tu cintura,
Newton se cae
de su propia manzana.

©Joan Pined ©Cpoética



Astrópodo

Te abrazo
como pulpo espacial,
en gravedad cero
no hay pudor.


©Joan Pined ©Cpoética



Sexoplaneta

Tu ombligo
es órbita prohibida,
entro en tu atmósfera
sin traje.


©Joan Pined ©Cpoética



Punkverso

Tus besos
me clavan alfileres,
la poesía sangra
y sonríe rota.


©Joan Pined ©Cpoética



Guitarrabazo

Tus gemidos
distorsionan la noche,
soy un amplificador
en llamas.

©Joan Pined ©Cpoética



Lunácido


Me lames
y la luna babea,
un eclipse ácido
me revienta.


©Joan Pined ©Cpoética




Meteorgasmo

Caemos juntos
como estrellas ebrias,
dejando cenizas
en la sábana.

©Joan Pined ©Cpoética



Galaxicidio


Tus caricias
asesinan planetas,
el cosmos muere
de placer.

©Joan Pined ©Cpoética



Rockmarea


Tu risa
es mar de marejadas,
me arroja al suelo
y vuelvo a insistir.


©Joan Pined ©Cpoética



Cometóptero

Me rozas
y un cometa se enciende,
todo el cielo
se vuelve chispa tuya.

©Joan Pined ©Cpoética



























Astronudo


Tu cuerpo
es constelación atada,
yo descifro estrellas
deshaciendo botones.


©Joan Pined ©Cpoética